LA VACA
RESEÑA Cada vez que se nos presentan oportunidades en la vida debemos decidir si tomarlas o dejarlas, ahí surgen las excusas o pretextos que utilizamos quizás porque no nos atrevemos a los cambios que se nos presentan. Es por esto que el autor utiliza una metáfora, llamando vaca a todos esos pretextos que no nos dejan avanzar y obtener el éxito, porque nos conformamos con lo que tenemos fácilmente y no nos arriesgamos a las cosas nuevas que a lo mejor requieren un esfuerzo extra. A través de este libro, el lector se dará cuenta que utilizar sus potencialidades al máximo es la solución para mejorar en la vida y que dejar de lado el conformismo y el miedo es la única solución para alcanzar las metas cumplidas y por ende una vida con éxito.
Un viejo maestro quería dar una enseñanza fundamental a su joven discípulo: “El ver qué sucede cuando los hombres se liberan de sus ataduras mentales y comienzan a vivir plenamente con sus potenciales”.
Así, tras visitar los parajes más pobres de una provincia, llegaron hasta la casa más triste de la comarca, donde pidieron alojamiento y pasaron la noche.
En aquella casa de seis metros cuadrados –acumulado de basura, desperdicios y cuyo techo dejaba filtrar el agua- vivían ocho personas (el padre, la madre, cuatro hijos y dos abuelos vestidos con ropas viejas y con mal olor) en la más absoluta pobreza, y cuyo único medio de subsistencia era una vaca flaca que les daba el alimento necesario para sobrevivir.
Antes del amanecer el viejo maestro, siguiendo con su plan de enseñanza a su discípulo, sacó una daga de su bolsa y de un tajo degolló a la vaca; luego, sin inmutarse, se marchó junto al discípulo que preocupado se interrogaba sobre el futuro de aquella familia que carecía de su único medio de subsistencia: la vaca.
Un año más tarde, el viejo maestro y su joven discípulo regresaron al mismo lugar, pero sobre aquella casucha se levantaba una casa grande y recién construida. El joven pensó que sus antiguos habitantes habían abandonado el lugar, pero su sorpresa fue mayor cuando, tras acercarse a la casa y preguntar sobre sus moradores descubrió que aquellas personas eran las mismas: habían cambiado y mejorado su situación económica
El joven preguntó al padre las razones del cambio y éste le contó como hace un año perdieron su único medio de subsistencia, que era la vaca, y como al principio su primera reacción fue de desesperación y angustia. Pero luego se dieron cuenta que a menos que hicieran algo, su supervivencia se vería afectada.
Así empezaron a sembrar, y la improvisada granja empezó a producir mas de lo que necesitaban para vivir, por lo que empezaron a vender lo cosechado primero a sus vecinos y luego en el pueblo, obteniendo el dinero suficiente para vestirse mejor y arreglar su casa.
El joven percibió la lección que quiso enseñarle su viejo maestro, quien le señaló que aquella familia vivía de modo conformista y que la vaca era una cadena para ellos que no les permitía crecer.
Finalmente el joven reflexionó sobre sus propias vacas que lo limitaban y decidió liberarse también y vivir libre de ellas.
Resumen del Libro La Vaca.
La vaca simboliza todo aquello que te mantiene atado a la mediocridad.
Una vaca puede ser una excusa.
Una vaca también puede ser un pensamiento irracional que te paraliza y no te deja actuar.
En ocasiones las vacas toman la forma de falsas creencias que no te permiten utilizar tu potencial al máximo.
Las justificaciones, por lo general, son vacas. Éstas son explicaciones que has venido utilizando para justificar por qué estás donde estás, a pesar de que no quisieras estar ahí.
Cierto tipo de pensamientos se convierten en vacas porque no nos dejan actuar y nos paralizan.
Un ejemplo de esto es la tan común idea de: “Yo soy una persona realista”. ¿Si ves? Si le preguntas a una persona positiva si ella es optimista, con seguridad te dirá que sí. No obstante, si le preguntas a una persona negativa si ella es pesimista, seguramente te responderá algo así: “Yo no soy pesimista, yo simplemente soy realista”. Si te das cuenta, éste es un pensamiento que no sólo te impide ver tu propio pesimismo, sino que programa qué logras ver y no ver del mundo que te rodea.
No aceptes limitaciones sin cuestionar si son ciertas o no. Recuerda que siempre serás lo que creas ser. Si crees que puedes triunfar, seguramente lo harás. Si crees que no lo lograrás, ya has perdido. Es tu decisión.
Las vacas no existen en la realidad, sólo en el pensamiento. En otras palabras, las vacas no son realidades físicas sino ideas que albergas en tu mente. Si tú crees que tu vaca es tu esposo, o tu padre u otra persona, estás equivocado. Tu vaca no es esa persona, tu vaca es una idea o un concepto que puedas tener sobre esta persona.
¿Cómo podemos deshacernos de nuestras vacas? Es simple, lo único que necesitamos hacer es despertar a la realidad de que quizás los programas y creencias que han guiado nuestras acciones y expectativas no son los correctos. Debemos darnos cuenta que es posible que hayamos sido programados para aceptar la mediocridad. Es preciso tomar la decisión de no continuar viviendo una vida de negación, pretendiendo que todo está bien e identificar aquellas vacas que nos están deteniendo en nuestro camino al éxito.
El siguiente paso es entender que a pesar de haber sido programados para la mediocridad, hemos sido creados para la grandeza; que a pesar de ser personas comunes y ordinarias podemos lograr cosas extraordinarias. Es abrir nuestra mente a la posibilidad de cambiar y crecer. Es entender que nuestro futuro no tiene por qué ser igual a nuestro pasado y que es posible cambiar y construir así un nuevo futuro: ¡Libre de vacas!
Cuando matas tus vacas aceptas la totalidad de la responsabilidad por tu éxito. Te conviertes en arquitecto de tu propio destino.
No permitas que la vida te pase de largo, libérate de tus vacas y cuídate de no engrosar las filas de aquellos que en la postrimería de sus vidas solo pueden recordar con remordimiento y tristeza todas las oportunidades perdidas.
Encara todo nuevo reto; desafía las normas convencionales; rompe las reglas del juego. Las preocupaciones, los temores, los miedos, y las dudas no son mas que vacas que tratan de robarte tus sueños y mantenerte atado a una vida de mediocridad.
Te invito a que aceptes el reto de vivir una vida libre de vacas, una vida donde todo sueño es posible y los únicos límites son aquellos que tú mismo impongas.
Acepta este reto y te aseguro que muy pronto tú y yo nos veremos en la cumbre del éxito.